Tras años de investigación, INIA logra
desarrollar la alfalfa Kauke, variedad de alfalfa seleccionada para sobrevivir
en estas condiciones de estrés hídrico.
Sin embargo, este logro genético enfrenta
un obstáculo. “La alfalfa cuesta mucho establecerla, sobre todo bajo las
condiciones edafoclimáticas de Cauquenes, suelos pesados y estación seca
prolongada, por lo que el establecimiento es muy lento y la alfalfa pierde
competitividad ante las malezas”, explicó Camila Sáenz, investigadora del INIA
Cauquenes quien lidera los ensayos de praderas polifíticas.
Frente a este inconveniente, y en la
búsqueda de enriquecer la calidad de las praderas, se propuso poner a prueba y
validar si las gramíneas perennes tienen oportunidad en el secano, en este
contexto se diseñó una nueva estrategia: praderas polifíticas.
“Decidimos establecer alfalfa Kauke
acompañada de especies gramíneas perennes, estableciendo 4 tratamientos:
alfalfa con Festuca, alfalfa con Ballica perenne, alfalfa con Bromo y alfalfa
con Pasto ovillo”, detalló Sáenz.
Estas cuatro gramíneas son las de mayor
importancia en el mercado de semillas del centro-sur del país, y el objetivo es
que actúen como cultivos acompañantes para competir de mejor manera con malezas
durante el primer año y que enriquezcan la composición botánica para mejorar la
nutrición animal, donde la gramínea aportará la energía que permita aprovechar
el alto contenido proteico de la alfalfa.
Para evaluar la resistencia, una parte del
ensayo recibió un riego mínimo de apoyo (15 mm semanales) y otra se mantuvo en
secano.
“Lo que se espera es que estas gramíneas
regadas sobrevivan y en la próxima temporada de lluvias se reactiven. Ya
hicieron su aporte principal durante el primer año, que es el más difícil para
el establecimiento de alfalfa, compitiendo con las malezas para que se arraigue
Kauke”, aclaró la investigadora Sáenz.
Paralelamente, se tomaron muestras para el
análisis de calidad nutritiva (proteína cruda, energía metabolizable y otros),
cuyos resultados serán claves para formular futuras recomendaciones técnicas.
Los resultados preliminares observados en
el establecimiento han sido alentadores. Como se esperaba, la combinación que
mostró el mejor desempeño inicial fue de la alfalfa Kauke con Ballica perenne.
Sin embargo, la gran revelación, en
palabras de las investigadoras, fue el comportamiento del Bromo destacando cómo
un material, que principalmente se da en el sur del país logra sobrevivir en
condiciones de clima mediterráneo. “Es súper importante validar el uso de este
material, ya que ha sido desarrollado por el Fitomejorador Fernando
Ortega-Klose en INIA Carillanca y esto amplía las alternativas forrajeras para
el Maule”, añadió.
“El secano está vivo, es cosa de saber enfrentarlo”, comenta Viviana Barahona, ingeniera agrónoma y transferencista de INIA Cauquenes, quien enfatiza que el objetivo final no es ofrecer una solución única, sino “poder tener un abanico de alternativas productivas para que los agricultores según su condición, puedan desarrollar un sistema productivo más resiliente para el futuro del secano mediterráneo”.
Acerca del INIA
El Instituto de Investigaciones
Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación agropecuaria
de Chile dependiente del Ministerio de Agricultura, con presencia de Arica a
Magallanes.
Su misión es generar y transferir conocimientos y tecnologías estratégicas a escala global, para producir innovación y mejorar la competitividad del sector agroalimentario. www.inia.cl


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