El economista de la Usach René Fernández atribuye el alza a la transición energética, la inteligencia artificial y las restricciones de oferta, y asegura que el país enfrenta una oportunidad inédita para fortalecer sus finanzas públicas.
El cobre volvió a hacer
historia. La Bolsa de Metales de Londres informó este martes 4 de agosto
que la libra del metal rojo alcanzó un nuevo precio máximo histórico de
US$6,439, superando el récord anterior de US$6,39 registrado el pasado 13 de
mayo.
El nuevo hito se produce en
medio de una fuerte demanda desde Estados Unidos, impulsada por la acumulación
de inventarios ante la expectativa de eventuales aranceles a las importaciones
de cobre anunciados por el presidente Donald Trump. Para Chile, principal
productor mundial del mineral, el escenario representa una oportunidad
para fortalecer la economía y aumentar la recaudación fiscal proveniente de la
minería.
La noticia coincide con el
buen desempeño que mostró el sector minero en el Imacec de
junio, cuyo crecimiento de 9,8% fue uno de los principales motores de la
expansión de 2,4% registrada por la economía chilena.
Para René Fernández,
economista y académico de la Facultad Tecnológica de la Universidad de
Santiago, el precio récord responde a una combinación de factores estructurales
que están transformando el mercado mundial del cobre.
"El precio del cobre está
en niveles récord y ello es sumamente positivo para Chile, pues es un actor de
relevancia en el mercado internacional", afirmó. El especialista explicó
que la principal presión proviene del aumento de la demanda global. "La
transición energética vinculada a los vehículos eléctricos, las redes
eléctricas y las energías renovables genera una necesidad estructural del
metal, similar a la observada durante la industrialización china de comienzos
de siglo", indicó a Diario Usach.
A ello se suma el crecimiento
de la inteligencia artificial y de los centros de datos, sectores que requieren
grandes volúmenes de cobre para su infraestructura tecnológica.
En paralelo, Fernández
señaló que la oferta también contribuye a mantener elevados los precios. La
disminución en las leyes del mineral, el envejecimiento de los yacimientos, el
aumento de los costos de extracción y un dólar más débil han reforzado la
tendencia alcista, mientras que factores financieros y posiciones especulativas
amplifican el movimiento.
Aunque calificó el escenario
como "excepcional", precisó que no es un fenómeno sin precedentes.
"En términos nominales el precio ronda máximos récord y, en términos
reales, se acerca a los picos observados entre 2006 y 2008 y en 2011. Sin embargo,
el actual superciclo tiene un ancla de demanda más diversificada y
persistente", sostuvo.
Impacto
para Chile
El académico destacó que el
alza del cobre representa una oportunidad económica de gran magnitud para el
país. "Este récord es una noticia extraordinaria y un verdadero
espaldarazo para nuestro país. En el corto plazo, estamos ante una inyección
masiva de recursos que llega en un momento en que Chile necesita acelerar su
crecimiento y financiar demandas sociales pendientes", afirmó.
A su juicio, el
principal beneficio se refleja en la mayor recaudación fiscal derivada de
la actividad minera. Según explicó, con precios como los actuales los
ingresos provenientes del cobre podrían incrementarse en miles de millones de
dólares respecto de lo presupuestado.
Sin embargo, advirtió que el
verdadero desafío será el uso de esos recursos. "La clave está en invertir
con grandeza y visión de futuro, fortaleciendo áreas como la salud, las
pensiones, la seguridad pública, la educación y la transformación productiva
del país", señaló.
Respecto de la sostenibilidad
del actual ciclo alcista, Fernández indicó que existen riesgos asociados
al comportamiento de la economía china y a la evolución de las tasas de interés
internacionales.
"Existe el riesgo de que este récord sea transitorio, especialmente si China enfrenta una desaceleración más profunda o si las tasas de interés globales permanecen elevadas por más tiempo", explicó.




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