En el escenario externo, la
inflación mundial, en general, ha continuado descendiendo a un ritmo moderado,
principalmente por una lenta reducción de los componentes de servicios. En
Estados Unidos, el registro de inflación de junio estuvo por debajo de lo
previsto y el mercado laboral ha dado señales de moderación en el margen, lo
que ha vuelto algo menos restrictivas las perspectivas del mercado acerca de la
política monetaria de la Reserva Federal.
De todos modos, la actividad
en esa economía tuvo un dinamismo mayor al previsto en el segundo trimestre.
Esto contrasta con el ritmo de crecimiento acotado observado en el resto del
mundo, en especial por una desaceleración mayor a la esperada en China. Las
perspectivas de crecimiento a nivel global no muestran grandes cambios para
este y el próximo año.
Respecto de los mercados
financieros globales, en comparación con lo observado en la Reunión previa, las
tasas de interés de largo plazo se encuentran algo más bajas, tanto en
economías desarrolladas como en emergentes. Las bolsas han exhibido un desempeño
mixto.
El dólar global se apreció.
Con vaivenes, tanto el precio del petróleo como el del cobre disminuyeron
respecto de la Reunión previa, este último impactado en parte por las señales
algo más débiles de la economía china.
En el mercado financiero
local, las tasas de interés reajustables de corto y largo plazo han disminuido
respecto de la última Reunión, en un contexto de tasas nominales sin grandes
variaciones. El peso se depreció, en línea con la disminución en el precio del
cobre. El crédito sigue débil, especialmente su componente comercial.
La Encuesta de Crédito
Bancario del segundo trimestre de 2024 señala que las condiciones de oferta
crediticia no han variado en lo reciente para la mayoría de las carteras,
mientras que la demanda de crédito continúa baja en todos los segmentos. Las
tasas de colocaciones a menores plazos siguen dando cuenta de un traspaso de
los recortes de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en línea con los patrones
habituales.
La actividad ha evolucionado
por debajo de lo proyectado en el IPoM de junio, mientras que en la demanda los
indicadores de alta frecuencia no sugieren grandes diferencias. En mayo, el
Imacec no minero disminuyó 0,5% mes a mes en su serie desestacionalizada (+0,2%
anual), resultado que se explicó en buena medida por factores puntuales de
oferta.
Los datos de actividad
sectorial de junio (INE) mostraron un desempeño por debajo de lo previsto en
algunos rubros. Hacia adelante, información proveniente de los catastros de
grandes proyectos muestra un alza importante de los montos previstos para los próximos
años. La tasa de desempleo del trimestre móvil terminado en junio se mantuvo en
8,3%. Si bien continúan en terreno pesimista, las expectativas de las empresas
y los hogares muestran cierto aumento en lo reciente.
La inflación de junio estuvo
en línea con lo previsto en el último IPoM. La medida subyacente —IPC sin
volátiles— tuvo una variación menor a la esperada, principalmente en los bienes
y por factores que se estiman transitorios.
La variación anual del IPC
—serie referencial empalmada— se ubicó en 3,8% y la de la medida subyacente en
3,2%. Respecto de las expectativas de inflación a dos años plazo, tanto la
Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) como la Encuesta de Operadores Financieros
(EOF) se encuentran en torno a 3%.
El Consejo estima que, de
concretarse los supuestos del escenario central del IPoM de junio, la TPM
habría acumulado durante el primer semestre el grueso de los recortes previstos
para este año.
El Consejo reafirma su compromiso de conducir
la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada
se ubique en 3% en el horizonte de dos años.
La Minuta correspondiente a esta Reunión de Política Monetaria se publicará a las 8:30 horas del viernes 16 de agosto de 2024. La próxima Reunión de Política Monetaria se efectuará el martes 3 de septiembre de 2024. El Comunicado respectivo será publicado a partir de las 18 horas de ese día.