“El propósito de esta
instancia es conocer el estado de avance del programa y conversar sobre los
desafíos que enfrentamos, tanto en el plano nacional como en el internacional.
La conectividad hay que mirarla de forma amplia: mejora la calidad de vida del
mundo rural, que representa el 25% de la población de Chile. Por eso nos
interesa especialmente la gobernanza que se ha desarrollado en esta instancia”,
afirmó el ministro de Agricultura, Jaime Campos.
“Chile ha hecho bien la tarea
en infraestructura de telecomunicaciones: superamos los 10,8 millones de
conexiones 5G y nueve de cada diez accesos a internet fijo son de fibra óptica.
Pero el desafío ya no es solo conectar, sino lograr que las personas puedan
usar esa conectividad de manera productiva y significativa.
Eso representa Comunidades
Conectadas, acceder a servicios productivos como telemedicina, monitoreo de
cultivos y comercio electrónico para los pequeños agricultores. Desde Subtel
estamos impulsando medidas para acelerar estos proyectos sin relajar nuestros
estándares técnicos, buscando justamente que emprendedores de zonas rurales se
puedan conectar con nuevas oportunidades”, sostuvo la subsecretaría de
Telecomunicaciones, Romina Garrido.
“Comunidades Conectadas
confirma que la conectividad rural no es un problema aislado, sino parte de la
Política Nacional de Desarrollo Rural que Odepa coordina.
Los modelos que hoy funcionan
en Ñuble y La Araucanía nos dan evidencia concreta para el Plan Nacional de
Desarrollo Rural 2027-2030, y ponemos a disposición los dieciséis planes
regionales para llevar estos aprendizajes a todo el territorio.
La agricultura familiar campesina e indígena
es la gran beneficiada de este esfuerzo, porque es el segmento con menor acceso
digital y donde la extensión y las soluciones AgTech tienen mayor impacto en la
productividad”, señaló el director (s) de Odepa, Claudio Farías.
“Este proyecto es, en
realidad, más que un proyecto: es un modelo que se puede escalar y replicar en
otras municipalidades, regiones e incluso países. Para la Unión Europea es muy
importante ver que, a través de esta conectividad rural, se puede cambiar la
vida de las personas, no solo en el ámbito productivo, sino también en la
salud, en la conexión entre las personas y en la educación. Tiene un potencial
enorme, y estamos muy agradecidos con el Ministerio de Agricultura, con el
Sistema de Naciones Unidas y con todos los actores que se unieron para lograr
este impacto”, expresó la embajadora de la Unión Europea, Claudia
Gintersdorfer.
“Este es un proyecto
estratégico y muy práctico, porque ya ha apoyado a mucha gente en lugares que
antes tenían pocas posibilidades de conectarse, y sabemos que esa capacidad de
conectividad es esencial para el presente y el futuro de la sociedad chilena y
del mundo.
Es un proyecto reconocido,
donde el trabajo interagencial ha sido fundamental. Una experiencia práctica
como esta va a ayudar a Chile a avanzar rápidamente en el sector rural y a
aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial y de otras nuevas
herramientas de conocimiento que hoy se desarrollan con gran rapidez en el
mundo.
Ese es el valor de tener aquí
un modelo práctico para fortalecer a las comunidades y a las personas”, indicó
el Coordinador Residente a.i. del Sistema de Naciones Unidas en Chile,
Christian Salazar.
El Comité Directivo es la
principal instancia de gobernanza del programa: revisa el progreso, adopta
decisiones estratégicas, supervisa la implementación y dirige la evaluación
conjunta. Lo integran, junto a las agencias ejecutoras FAO, Cepal, la Unión Internacional
de Telecomunicaciones, ONU Mujeres y OPS/OMS, representantes de Minagri (Odepa,
Indap, Inia), la Subtel, el Minsal y el MMEG.
En la sesión se informó que el
Joint SDG Fund aprobó una ampliación de US$839.950, con US$247.000 de
cofinanciamiento de FAO, ONU Mujeres y Cepal, y doce meses adicionales de
ejecución hasta septiembre de 2028.
La ampliación incorpora un
mecanismo de facilitación de inversión y financiamiento combinado, que aspira a
movilizar hasta US$10 millones, y una plataforma regional de soluciones de
inteligencia artificial para territorios rurales.
Comunidades Conectadas es una
iniciativa del Sistema de Naciones Unidas y el Gobierno de Chile que se ejecuta
en zonas rurales de Ñuble y La Araucanía, con financiamiento de US$3 millones
del Joint SDG Fund. Minagri es la contraparte formal del Gobierno de Chile y
copreside el Comité Directivo, con Odepa como entidad articuladora.
El programa forma parte del Plan de Conectividad Digital Rural que la Política Nacional de Desarrollo Rural (PNDR) impulsa junto a la Subsecretaría de Telecomunicaciones, y busca probar modelos de inversión y de adopción que los instrumentos regulares aún no cubren.

No hay comentarios:
Publicar un comentario