Lo mismo ocurre con papas,
tomates y lechugas, productos que se incluyen en las mesas del país acompañando
los tradicionales asados dieciocheros. Pero este año la previa de Fiestas
Patrias encuentra a productores, feriantes y consumidores enfrentando un escenario
particularmente complejo.
Los sucesivos sistemas
frontales que han afectado a distintas regiones del país han golpeado la
producción agrícola y reducido la disponibilidad de algunas verduras, mientras
el incremento de los costos de transporte y de los combustibles añaden presión a
una cadena que comienza en el campo y termina cada semana en las ferias libres.
Desde la Confederación
Nacional de Ferias Libres (ASOF C.G.) advierten que, si bien no ha sido fácil
contener alzas, se han comprometido a seguir aportando con productos
saludables, ajustando la oferta a las distintas realidades familiares.
Fanny Gajardo, dirigente de
ASOF, explica que septiembre es un mes particularmente importante para el
sector hortofrutícola; “es probablemente el mes del año en que más cebolla se
consume, en nuestras empanadas, en la ensalada chilena y el pebre.
Pero no es solo la cebolla:
para Fiestas Patrias las familias compran tomate, cilantro, ají, papas,
lechugas, porotos verdes, choclos, brócoli, coliflor y muchas otras verduras y
también frutas, como la naranja.
Son productos que para estas
fechas tienen una demanda muy importante y nuestro esfuerzo como ferias es que
las familias puedan seguir encontrándolos frescos, saludables y a precios
justos, por eso estamos ofreciendo variedad de productos con precios que se
acomodan a los bolsillos de las familias”.
En este contexto, ASOF
advirtió que independientemente de los efectos de los temporales, que han sido
enormes para muchos feriantes, es necesario poner foco en un problema que se
viene arrastrando y que a juicio del gremio debe ser asumido integralmente.
“Enfrentar el problema
exclusivamente desde los precios significa observar sólo el último eslabón de
una cadena mucho más extensa”, señaló la presidenta de ASOF, Paola Morales,
llamando al Estado a poner especial atención en la situación de los pequeños agricultores
y adoptar medidas que permitan proteger la cadena de abastecimiento de
alimentos frescos.
“Cuando un pequeño agricultor
pierde su producción por los temporales, como ha ocurrido este año, el problema
no termina en el campo: recorre toda la cadena y finalmente llega a la mesa de
las familias.
Por eso necesitamos que el
Estado apoye decididamente a la agricultura familiar campesina, pero también a
las ferias libres, porque somos parte de una misma cadena alimentaria. Proteger
al pequeño productor y fortalecer las ferias es proteger el acceso de las
familias a alimentos frescos, saludables y a precios justos”, afirmó Morales.
Desde ASOF enfatizaron, finalmente, que las ferias libres continuarán buscando alternativas para contener los precios y mantener su histórica relación directa con los consumidores, particularmente durante septiembre, uno de los períodos de mayor demanda de frutas y verduras.

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