viernes, 29 de noviembre de 2019

Sigue creciendo la pobreza en América Latina y el Caribe.

La Comisión Económica Para América Latina y el Caribe, CEPAL, mantuvo la tendencia al alza de la pobreza en América Latina y llamó a renovar la construcción de pactos sociales integrales y universales, durante el lanzamiento hoy en Chile de su informe Panorama Social 2019.

 “El llamado es a construir pactos sociales para la igualdad”, dijo hoy Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva del organismo regional, durante el lanzamiento del informe en la sede regional de Santiago de Chile.

“Por casi una década, CEPAL ha posicionado a la igualdad como fundamento del desarrollo.

 Hoy, constatamos nuevamente la urgencia de avanzar en la construcción de Estados de Bienestar, basados en derechos y en la igualdad, que otorguen a sus ciudadanos y ciudadanas acceso a sistemas integrales y universales de protección social y a bienes públicos esenciales, como salud y educación de calidad, vivienda y transporte.

La disminución de la desigualdad de ingresos es clave para retomar la senda de reducción de la pobreza y cumplir las metas establecidas en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 de la Agenda 2030. “Es necesario crecer para igualar e igualar para crecer.

Por otra parte, “la superación de la pobreza en la región, no exige solamente crecimiento económico ya que este, debe estar acompañado por políticas redistributivas y políticas fiscales activas”, dice la CEPAL en el estudio presentado en conferencia de prensa.

El documento, destaca el crecimiento de los estratos de ingresos medios, aunque estos siguen experimentando diversas carencias y vulnerabilidades, tanto en relación con sus ingresos como en el ejercicio de sus derechos, alerta la Comisión.

Entre 2002 y 2017, la participación de los estratos de ingresos bajos en el total de la población disminuyó de 70,9% a 55,9% (porcentaje que incluye a las personas en situación pobreza extrema, pobreza y en estratos bajos no pobres).

A su vez, la participación de los estratos de ingresos medios (divididos en medios-bajos, medios-intermedios y medios-altos) creció del 26,9% al 41,1%. De esta forma, el 76,8% de la población de América Latina pertenece a estratos de ingresos bajos o medios-bajos, subraya la CEPAL. Por último, las personas pertenecientes a los estratos de ingresos altos pasaron del 2,2% al 3,0%.

Del total de la población adulta perteneciente a los estratos de ingresos medios, más de la mitad no había completado la enseñanza secundaria en 2017; el 36,6% se insertaba en ocupaciones con alto riesgo de informalidad y precariedad (trabajadores por cuenta propia no profesionales, asalariados no profesionales en la microempresa y en el servicio doméstico); y solo la mitad de las personas económicamente activas estaba afiliada o cotizaba en un sistema de pensiones.

El perceptor principal de ingresos laborales de estos estratos percibe en promedio 664 dólares mensuales, mientras que en los estratos bajos este ingreso desciende a 256 dólares.

Así, el informe evidencia que una alta proporción de la población de ingresos medios experimenta importantes déficits de inclusión social y laboral y un alto grado de vulnerabilidad a volver a caer en la pobreza ante cambios provocados por el desempleo, por la caída de sus ingresos u otros eventos catastróficos como enfermedades graves y desastres.

“La pobreza en América Latina tiene rostro de niños y niñas”, aseveró hoy la Secretaria Ejecutiva al analizar los datos del Panorama.

  Siguiendo la tendencia al alza que se registra desde 2015 en América Latina, un 30,1% de la población de la región se encontraba bajo la línea de pobreza en 2018, mientras que un 10,7% vivía en situación de pobreza extrema, tasas que aumentarían a 30,8% y 11,5%, respectivamente, en 2019, según las proyecciones de la CEPAL.

Esto significa que aproximadamente 185 millones de personas se encontraban bajo el umbral de la pobreza en 2018, de los cuales 66 millones de personas estaban en la pobreza extrema, indica el Panorama Social de América Latina 2019. 

En 2019, el número de personas en la pobreza aumentaría a 191 millones, de los cuales 72 millones estarían en la pobreza extrema. Destaca, en esa evolución, el hecho de que prácticamente todas las personas que se suman este año a la estadística de la pobreza se integran directamente a la pobreza extrema. 

El alza de 2,3 puntos porcentuales de la pobreza entre 2014 y 2018 en el promedio regional se explica básicamente por el incremento registrado en Brasil y Venezuela.

En el resto de los países la tendencia dominante en ese período fue hacia una disminución, debido, principalmente, a un aumento de los ingresos laborales en los hogares de menores recursos, pero también a transferencias públicas de los sistemas de protección social, y privadas, como las remesas en algunos países.

La pobreza afecta mayormente a niños, niñas y adolescentes, mujeres, personas indígenas y afrodescendientes, a los residentes en zonas rurales y a quienes están desempleados.

El estudio de la CEPAL también señala que la desigualdad en la distribución del ingreso -expresada en el índice de Gini con base en las encuestas de hogares- ha continuado su tendencia a la baja (en promedio cayó de 0,538 en 2002 a 0,465 en 2018 en 15 países), pero a un ritmo menor que en años recientes:  mientras entre 2002 y 2014 se redujo 1,0% anual, entre 2014 y 2018 la caída fue de 0,6% por año.

No obstante, si se corrige el índice de Gini utilizando otras fuentes de información, capaces de captar mejor los ingresos del 1% más rico, se observa que la desigualdad es más elevada y la tendencia al descenso se atenúa en comparación con la estimada solamente a partir de las encuestas de hogares.

Por ejemplo, en Brasil, en 2014, la participación del 1% más rico en el total del ingreso del país alcanzaba a 9,1% de acuerdo con las encuestas de hogares, porcentaje que se elevaba a 27,5% tomando en cuenta la información tributaria.

En Chile (dato para 2015), la participación del 1% más rico en el ingreso total, también medida por las encuestas de hogares, alcanzaba a 7,5%, proporción que subía a 22,6% considerando la información de los registros tributarios y a 26,5% en el caso de la riqueza neta (activos financieros y no financieros menos pasivos) y en Uruguay (dato para 2014) las proporciones también aumentan: 7,3% (con encuestas de hogares), 14% (información tributaria) y 17,5% (riqueza neta).

Por otra parte, el Panorama Social de América Latina 2019 señala que el gasto social del gobierno central aumentó de 10,3% a 11,3% del PIB entre 2011 y 2018, alcanzando a 52,5% del gasto público total. América del Sur tiene el promedio de gasto público social más alto de la región (13,2% en 2018), mientras que en Centroamérica, México y República Dominicana esa cifra es de 9,1%.

En el Caribe, el gasto social promedio respecto al PIB es más alto (12,2%), pero en 2018 volvió a niveles de 2014, con un peso equivalente a 43,2% del gasto público total. El estudio alerta que justamente aquellos países que enfrentan mayores desafíos para cumplir las metas de la Agenda 2030 son los que presentan niveles más bajos de gasto social.

Finalmente, el documento llama a atender las causas estructurales de la migración y a reforzar la cooperación multilateral para asegurar la protección social y la inclusión social y laboral de las personas migrantes en todas las etapas del ciclo migratorio.

 Entre 2010 y 2019, el número de personas migrantes en América Latina y el Caribe aumentó de 30 a 40,5 millones, lo que equivale a 15% del total de migrantes a nivel mundial. Entre 2000 y 2019, la proporción de migrantes intrarregionales aumentó de 57% a 70% del total.

Las remesas desempeñan un papel importante en el alivio de la pobreza en varios países, plantea el documento. En El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana, la incidencia de la pobreza sobre el total de la población sería entre 1,5 y 2,4 puntos porcentuales más elevada si no fuera por estas transferencias de dinero.

En el informe, la CEPAL enfatiza que para erradicar la pobreza y reducir la desigualdad y la vulnerabilidad de los estratos de ingresos bajos y medios son necesarias políticas de inclusión social y laboral.

También se requiere un mercado de trabajo que garantice empleo de calidad y remuneraciones dignas, eliminar las barreras de inserción laboral de las mujeres y fortalecer el desarrollo de sistemas integrales y universales de protección social en el marco de Estados de Bienestar centrados en los derechos y la igualdad.


jueves, 21 de noviembre de 2019

Agricultores de Gorbea realizan gira técnica a Chiloé


Con éxito culminó gira técnica hacia la Isla de Chiloé, realizada por 25 agricultores perteneciente a la mesa ovina de Gorbea. Gracias a gestiones y apoyo del Municipio junto al esfuerzo de ellos se pudo realizar este viaje de conocimientos.

Los días 15, 16 y 17 de noviembre participaron de una gira para conocer predios con Sistemas Ingeniosos de Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), además de certificación otorgada por la FAO y que corresponde a un sello territorial que permite diferencias productos y servicios del archipiélago de Chiloé provenientes de sistemas campesinos con identidad cultural basados en una agricultura sustentable que valora y conserva prácticas agrícolas tradicionales.

Además, participaron de charlas con los propietarios de los predios visitados en las localidades de Ancud y Chonchi, lo que permitió fortalecer el rubro ovino. En la ocasión pudieron conocer distintas temáticas tales como; razas ovinas, ordenamiento predial, ecología de sistemas, manejo y técnicas agroecológicas de cultivo, manejo de ganado y lechería, uso eficiente de los recursos naturales y turismo sustentable, entre otros. 

La experiencia, a juicio de quienes participaron fue enriquecedora, ya que no solo contribuye a potenciar el trabajo realizado en sus predios, sino que, además, permite mejorar el trabajo organizacional de los agricultores que conforman este grupo.


Los chilenos tienen una visión pesimista de la economía


Una visión pesimista de la situación económica actual en Chile y para el futuro inmediato, es lo que evidencia una encuesta Ipsos desarrollada entre el 8 y el 11 de noviembre pasado a 869 personas de Santiago y regiones.

Esta visión crítica aumenta en la medida que también aumenta la edad de las personas y cuando es menor el grupo socioeconómico. Y prácticamente la mitad de las y los chilenos cree que esta situación empeorará en los próximos tres meses (46%).

Respecto a las emociones en juego, la población está dividida en distintos estados. Por una parte, 29% se siente descontento, mientras que 22% está esperanzado. En menor medida, hay rabia (16%), miedo (14%) y tristeza (12%). Los hombres se manifiestan más descontentos que las mujeres y los jóvenes se ven más esperanzados que las generaciones mayores.


La población mayor a 50 años presenta un mayor nivel de rabia. El miedo, aunque es una sensación menos frecuente que las antes descritas, se observa con mayor intensidad en el GSE C1.

Por otra parte, 35% considera que las movilizaciones sociales están afectando la estabilidad económica de su hogar. Esta opinión es más frecuente en la medida que aumenta la edad, alcanzando a 46% entre las personas mayores de 50 años. Y menos frecuente en los hogares C1, dónde sólo 24% siente afectado a su hogar.

Entre las y los trabajadores, un 42% opina que las movilizaciones sociales le están afectando mucho en su estabilidad laboral. Quienes se sienten más afectados son los microempresarios y dueños de negocio (55%) y los trabajadores de los niveles socioeconómicos D y E (50%).


viernes, 15 de noviembre de 2019

Banco Central de Chile amplía medidas para la gestión de liquidez del sistema financiero


El Consejo del Banco Central de Chile informa que en el día de hoy ha adoptado nuevas medidas, complementarias a las dispuestas el día de ayer.

Los ajustes tienen por objeto aumentar la efectividad de las operaciones anunciadas en moneda en local y extranjera, para facilitar la gestión de liquidez del sistema financiero local. Esto incluye:
1) Suspender la emisión Pagarés Descontables del Banco Central (PDBC) para el restante período de encaje que termina el 8 de diciembre próximo.

2) Ampliar la frecuencia y plazo de las operaciones REPO, tanto en su modalidad prenda como tradicional, agregando el plazo de 90 días al de 30 días informado ayer.

3) La incorporación de depósitos y bonos bancarios como garantías en las operaciones REPO, Facilidad Permanente de Liquidez y Facilidad de Liquidez Intradía, tanto en su modalidad prenda como tradicional.

4) Aumentar la frecuencia de subastas de las operaciones de compra de swap, manteniendo los plazos y el monto total anunciado ayer.

5) Ofrecer un programa de recompra de títulos del Banco Central para todos los operadores del sistema SOMA, el que será implementado en la modalidad ventanilla.

 Estas medidas se implementarán a partir de este viernes 15 de noviembre hasta el jueves 9 de enero del próximo año, bajo el siguiente calendario, pudiendo ser modificadas de acuerdo a la evaluación que haga el Consejo de las condiciones de mercado

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Crece el hambre, la obesidad y el sobrepeso en América Latina y el Caribe


El aumento acelerado del consumo de alimentos ultra procesados y de comida rápida que son altamente calóricos altos en grasas y azúcar y aumentado la inactividad física serían algunas las razones que han permitido que la obesidad y el sobrepeso se hayan triplicado la obesidad en la región desde los niveles que tenía en 1975.

Lo anterior está ligado a un rápido aumento de los ingresos y urbanización, mejoras en las infraestructuras la liberalización de las políticas de regulación de mercado y el aumento del empleo rural no agrícola, que han transformado rápidamente el sistema alimentario de la región y con ello sus patrones de consumo.

Ante estos cambios, las comidas preparadas y fuera del hogar se han vuelto alternativas atractivas. A lo anterior, se suma la desproporcionada e inequitativa porción de áreas cultivadas destinadas a producción de insumos básicos para productos procesados y ultraprocesados (aceites, harinas, azúcar), en contraste con la reducción de las áreas dedicadas a producir frutas, hortalizas y legumbres.

El incremento es especialmente crítico entre los adultos. En tan sólo una generación, comprendida por el periodo de 1990 a 2016, la obesidad en El Caribe pasó de 11% a 25%, en Mesoamérica de 14% a 27% y en Sudamérica del 12% al 23%.

 La prevalencia de la obesidad en adultos en América Latina y el Caribe se ha triplicado desde los niveles que había en 1975, al punto que hoy uno de cada cuatro adultos vive con obesidad, en una región donde el hambre ha vuelto a crecer y afecta a 42,5 millones de personas

De mantenerse la tendencia actual, se estima que la prevalencia de obesidad en adultos alcanzaría el 30% para 2030. En la misma línea, la prevalencia de sobrepeso en adultos (que incluye a las personas con obesidad) pasaría del 60% actual a 70% en el 2030.

Esa es una de las principales conclusiones del Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2019 entregado este martes en la sede regional de la FAO en Santiago de Chile.

El documento fue elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), el Fondo de las Naciones U

nidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP), pidieron acciones urgentes a los países para enfrentar el aumento de la malnutrición en la región.

 El documento destaca la necesidad de promover entornos alimentarios más saludables mediante impuestos e incentivos fiscales que favorezcan una alimentación adecuada, sistemas de protección social, programas de alimentación escolar y la regulación de la publicidad y de la comercialización de alimentos.

También, se advierte la importancia de mejorar el etiquetado de alimentos con sistemas de advertencia nutricional frontal, asegurar la inocuidad y calidad de los alimentos que se comercializan en la calle y reformular, la composición de ciertos productos para garantizar su aporte nutricional.
 Según el Panorama, el aumento más considerable de la obesidad en adultos en la región se observó en el Caribe, donde el porcentaje se cuadruplicó, pasando de 6% en 1975 a 25%, un incremento en términos absolutos de 760 mil a 6,6 millones de personas.

 “El explosivo aumento de la obesidad –que afecta al 24% de la población regional, unos 105 millones de personas, prácticamente el doble del nivel global de 13,2%– no sólo tiene enormes costos económicos, sino que amenaza la vida de cientos de miles de personas”, explicó el Representante Regional de la FAO, Julio Berdegué.

Según el Panorama, cada año 600 mil personas mueren en América Latina y el Caribe debido a enfermedades relacionadas con la mala alimentación, como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. La alimentación inadecuada está asociada con más muertes que cualquier otro factor de riesgo, algo que amenaza a nuestras futuras generaciones, ya que la obesidad tanto en la niñez como en la adolescencia se ha triplicado entre 1990 y 2016.

 “Debemos actuar ahora para revertir esta tendencia y evitar que los niños sufran las consecuencias de la mala alimentación en su salud y en su calidad de vida futura”, sostuvo la directora de la OPS/OMS, Carissa F. Etienne.

“Para lograrlo, necesitamos del compromiso de toda la sociedad y de políticas públicas que regulen los productos alimenticios malsanos, creen entornos propicios para la actividad física y promuevan la alimentación saludable en la escuela y en la mesa familiar”, agregó.

La publicación destaca que la región está peor que el resto del mundo en la mayoría de los indicadores de malnutrición relacionados a la ingesta excesiva de calorías: el sobrepeso se ha duplicado desde la década de los setentas, y afecta hoy al 59,5% de los adultos en la región, 262 millones de personas, mientras que a nivel global la tasa es 20 puntos porcentuales menor: 39,1%.

En contraste, la región tiene menores tasas de subalimentación que el mundo (6,5% para la región versus 10,8% mundial), desnutrición crónica infantil (9% versus 21,9%), y mucho menores tasas de desnutrición aguda infantil (1,3%, versus 7,3% para el mundo). Sin embargo, las agencias advierten sobre el aumento preocupante del hambre, que ha vuelto a crecer en 4,5 millones de personas desde 2014 –un aumento del 11%– alcanzando 42,5 millones en 2018, su punto más alto de la última década.

 l Panorama hace un análisis detallado de cómo ha cambiado el entorno alimentario de la región, entendido como el espacio de interacción entre las personas y las condiciones físicas, económicas, políticas y socioculturales que influyen en la manera que adquieren, preparan y consumen alimentos.

 Las ventas de productos ultraprocesados son las que más crecen en América Latina, lo que incrementa la exposición de la población a cantidades excesivas de azúcar, sodio y grasas: entre el 2000 y 2013, el consumo de productos ultraprocesados creció más de 25%, y el consumo de comida rápida creció casi un 40%.

 “En América Latina y el Caribe, demasiados niños y niñas comen muy poca comida saludable y demasiada comida procesada”, dijo Bernt Aasen, Director Regional (a.i.) de UNICEF para América Latina y el Caribe.

“Casi 1 de cada 5 niños y niñas menores de 5 años están desnutridos o tiene sobrepeso, lo que les impide crecer bien. Es una tarea de todos que la comida saludable esté disponible y sea asequible para todas las familias, especialmente las más vulnerables.”

 La expansión de las cadenas de supermercados y la preponderancia que han tomado las grandes industrias procesadoras de alimentos, es otro gran cambio que ha experimentado el entorno alimentario regional, el cual ha hecho que los productos ultraprocesados estén disponibles en todas partes, y a menores precios que la comida nutritiva. Los pobres son quienes más han sufrido producto de estos cambios, ya que hoy para este grupo de población puede resultar más caro comer sano que comer mal.

 La región ha reaccionado ante el alza de la malnutrición mediante una serie de políticas públicas. Países como Chile, Ecuador, Perú y Uruguay han implementado leyes de etiquetados de alimentos, que le permiten a los consumidores tomar mejores decisiones al momento de la compra.

 Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, Panamá y Uruguay han mejorado la regulación sobre publicidad de alimentos, y al menos 13 países de la región han adoptado medidas fiscales y de carácter social que buscan favorecer una alimentación adecuada. 

Según el Panorama, los programas de protección social, alimentación escolar, los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos y las políticas que promueven la inocuidad y calidad de los alimentos son fundamentales para mejorar la nutrición.

“Si expandimos los programas de protección social en nuestra región, enfrentaríamos mejor la doble carga que el hambre y la obesidad representan para comunidades y familias”, dijo el Director Regional del WFP, Miguel Barreto. “Son dos caras de la malnutrición”. Los programas de protección social cubren hoy a más de 200 millones de personas en América Latina y el Caribe, incluyendo 85 millones de escolares que reciben desayunos, meriendas o almuerzos.

“El panorama en Chile, en materia de la erradicación del hambre y mal nutrición infantil es positivo pues, fue pionero en establecer normas que dieron grandes resultados. Hasta el momento, con los indicadores comunes, se estima que hay un 2,7% de la población en situación de hambre.

Pero, si aplicamos los indicadores de la experiencia de la seguridad alimentaria, nos encontramos que 3,4% de la población se encuentra en la condición de inseguridad alimentaria grave ósea son 600.000 personas en Chile que un día a la semana o varios, no pudieron comer nada, es decir pasaron hambre.

Y luego, si agregamos la inseguridad alimentaria moderada, es decir que una persona restringió la cantidad y la calidad de la alimentación porque existe la incertidumbre de no saber si se podrá seguir consumiendo los alimentos habituales, 13,6% de la población chilena está en inseguridad alimentaria moderada.

Ósea 2,5 millones de chilenos está en inseguridad alimentaria moderada o grave.
En lo que Chile está mal es en el aumento de la obesidad y del sobrepeso. En Chile, el 63% de los hombres; el 61% de las mujeres y el 9% de los niños en Chile, está con sobrepeso siendo el doble del promedio mundial.

Y estos niños con sobrepeso, tienen problemas graves de salud, problemas sicosociales, autoestima. Lo anterior, sucede porque además de que los alimentos saludables en Chile son caros, no hay políticas públicas que intervengan directamente en la familia cuando se detecta a un niño con sobrepeso, al revés de lo que ocurre cuando un niño está desnutrido”, explicó Julio Berdegué.


Banco Central de Chile inyecta liquidez al mercado financiero chileno


El Consejo del Banco Central de Chile (BCCH) informa que ha decidido implementar un programa preventivo destinado a facilitar la gestión de liquidez en dólares y pesos del sistema financiero.

Esta es una medida que tiene por objeto mitigar eventuales tensiones que pudieran producirse en los mercados financieros, al combinarse los acontecimientos sociales recientes con la menor liquidez que usualmente se observa en la última etapa del año.

En su diseño, estas medidas son comparables con las implementadas por el BCCh en noviembre de 2012 y diciembre de 2017.

El BCCh ofrecerá un programa de inyección en dólares que considera un monto de hasta US$ 4.000 millones, a través de licitaciones de compra de swap de divisas a 30 y 90 días plazo y a un premio mínimo de postulación de Libor más 200 pb.

Complementariamente, ofrecerá un programa de operaciones REPO mediante prenda por ventanilla a TPM flotante y plazos de 30 días. Estas medidas se implementarán a partir de este jueves 14 de noviembre hasta el jueves 9 de enero del próximo año.


Las condiciones financieras de las operaciones serán comunicadas oportunamente. El Banco Central de Chile continuará monitoreando detenidamente la evolución de los mercados.

martes, 12 de noviembre de 2019

Banco Central de Chile monitorea la evolución del tipo de cambio en Chile


En relación con las consultas de diversos medios respecto al comportamiento del tipo de cambio en los últimos días, el presidente del Banco Central de Chile, Mario Marcel, puntualizó:

Desde que comenzaron las protestas sociales, el BCCh ha efectuado un seguimiento pormenorizado del comportamiento de las variables financieras y económicas claves.

Uno de los precios que ha presentado mayor volatilidad es la paridad peso dólar, lo que es esperable en un contexto de mayor incertidumbre como la observada. No obstante, ello debe contrastarse con los fundamentos de la economía.

Al respecto, cabe recordar que Chile cuenta con un sistema financiero solvente, una baja exposición cambiaria de los agentes económicos, una situación fiscal sólida, un nivel adecuado de reservas internacionales y fondos soberanos, expectativas de inflación ancladas en 3% y una política monetaria que se ha ido adaptando oportunamente a las circunstancias.

En el ámbito político, en los últimos días se han producido avances relevantes en la forma de acuerdos transversales en materias tributaria y presupuestaria, que debieran reducir los niveles de incertidumbre actual.

En la minuta de la RPM de octubre, el Consejo del BCCh señaló su disposición a actuar frente a situaciones anómalas. A este respecto, es importante recordar que el BCCh cuenta con una variedad de herramientas para hacerlo.

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