El presidente del Consejo del Banco
Central de Chile, Mario Marcel señaló que “a la luz de la actualización de los
parámetros estructurales y la evolución de la actividad y la demanda,
la recuperación de la economía no ha sido
suficiente para cerrar la brecha de actividad e impulsar la inflación. Por
ello, se indica que el Consejo estimó necesario recalibrar el impulso
monetario, acción que concentró la rebaja de 50 puntos base de la TPM que
decidió en su reunión del viernes 7 recién pasado”.
Las declaraciones las realizó, en el marco
de la presentación del Informe de Política Monetaria (IPoM) del mes de junio,
ante la Comisión de Hacienda del Senado en Santiago.
Marcel asistió a la sesión acompañado del
Vicepresidente Joaquín Vial; los Consejeros Pablo García, Rosanna Costa y
Alberto Naudon; el Fiscal Juan Pablo Araya; los Gerentes de División Política
Monetaria, Elías Albagli; Política Financiera (s), Rodrigo Alfaro; Mercados
Financieros (s), Matías Bernier; Estadísticas, Gloria Peña; y de Asuntos
Institucionales, Michel Moure.
El Informe, disponible en el sitio web
institucional, destaca la actualización de los parámetros estructurales que se
utilizan para la evaluación del estado de la economía, sus perspectivas y la
calibración de la política monetaria.
El Informe proyecta que este año la
economía crecerá entre 2,75 y 3,5%, rango menor al estimado en marzo (3 a 4%),
resultado en que el menor crecimiento del primer trimestre, tiene gran
incidencia. Señala el IPoM que en el segundo semestre la economía retomará
mayor dinamismo, y que en el 2020 y 2021 la economía crecerá a tasas superiores
a las de este año, entre 3 y 4%.
La actualización permitió cuantificar el
efecto del fuerte flujo inmigratorio de los últimos años sobre el crecimiento
tendencial y potencial.
Sus resultados muestran que el crecimiento
tendencial se ubica entre 3,25 y 3,75% en el período 2019-2028, mientras el
crecimiento potencial está en torno a 3,4% para el período 2019-2021. En ambos
casos, los valores son 25 puntos base superiores a los previamente estimados.
Por otra parte, la estimación de la
TPM neutral también formó parte de esta actualización de parámetros
estructurales, indicando que se ubica en un rango entre 3,75 y 4,25%, 25 puntos
base por debajo de la estimación previa.
Respecto de la inflación, el IPoM reitera
que esta se ha mantenido en niveles bajos por un período extenso, ubicándose en
torno a 2% tanto en su medida total (IPC) como subyacente (IPCSAE que es el IPC
descontado los precios de los alimentos y la energía).
En ese sentido, el IPoM señala que la
convergencia de la inflación del IPC a 3% se dará durante el 2020, mientras que
la del IPCSAE se producirá hacia comienzos del 2021. En ese período, indica el
Informe, la brecha de actividad se irá cerrando gradualmente, lo que cooperará
en esta trayectoria de los precios.
El IPoM también indica que, la
evolución de la actividad en el primer trimestre dio cuenta de una
desaceleración respecto de períodos previos, aunque mayormente focalizada en
sectores ligados a factores de oferta.
Destaca también el menor crecimiento de la
inversión en maquinarias y equipos y las exportaciones, que coinciden con el
deterioro del escenario externo y una acumulación de existencias que no se ha
revertido según lo esperado.
En el Informe, se resalta que otros
componentes del gasto no han mostrado mayores cambios respecto de lo esperado,
en especial el consumo. “La inversión en construcción y otras obras y el
consumo evolucionaron de acuerdo a lo esperado, no mostrando cambios en la
tendencia de los trimestres previos. Esto con un mercado laboral donde
distintos indicadores muestran una mayor creación de empleo”.
Ahora bien, la recuperación del
crecimiento que se espera considera que los efectos macroeconómicos de la
fuerte inmigración irán siendo más patentes, aumentando el empleo asalariado,
la inversión y el consumo y los proyectos de inversión que se están
desarrollando, tendrán efectos relevantes pues su ejecución no tiene retrasos y
se tendrá una importante concentración en los próximos dos años.
“La suma de los antecedentes recogidos
llevó al Consejo a estimar que para que el crecimiento efectivo logre cerrar la
brecha de actividad y se produzca la convergencia de la inflación a la meta, es
necesario recalibrar el impulso monetario”. Indica el IPoM, que esa evaluación
es lo que se concretó con la reducción de la TPM en 50 puntos base.
En el IPoM, el Consejo del Banco destaca
que “hacia adelante, el inicio de la normalización de la TPM dependerá de que
la inflación se encuentre en un claro proceso de convergencia a la meta”.
Señala también el Informe que para esa evaluación del comportamiento de la
inflación será especialmente importante la forma en que el mercado laboral
absorba el fuerte flujo inmigratorio, la respuesta de la inversión y los
desarrollos del escenario externo.
Otros aspectos que se tocan este
Informe, resaltan los desarrollos negativos que ha tenido el escenario externo
en las últimas semanas, en particular porque la intensificación del conflicto
comercial entre Estados Unidos y China ha llevado a una mayor aversión al
riesgo, provocando, entre otros efectos, una apreciación global del dólar y una
reducción de la mayoría de los precios de las materias primas, incluido el
cobre.
Sobre los efectos de la guerra comercial,
el IPoM menciona que “si bien las proyecciones de crecimiento mundial no tienen
mayores cambios respecto de marzo, sí se ha observado un marcado deterioro del
crecimiento del comercio mundial, lo que es capturado en la evolución menos
favorable que se prevé para las exportaciones chilenas”.
También destaca que el menor precio del
cobre afecta los términos de intercambio relevantes para Chile, lo que reduce
el impulso externo que afecta a la economía chilena.
Las proyecciones para el precio promedio
del cobre son de US$2,8 en el período 2019-2021 (US$2,9 en promedio en marzo).
En el caso del petróleo se prevén precios promedio entre el Brent y el WTI del
orden de US$61 el barril para el período 2019-2021 (similar a marzo).
Aun cuando los riesgos internos, para la
economía chilena están sesgados a la baja, en lo exterior en el IPoM se señala
que “una intensificación de los riesgos externos podría llevar a un deterioro
abrupto de las condiciones financieras globales, que aun considerando una
reacción de los principales bancos centrales, podría tener efectos
significativos en la economía mundial y, la materialización de alguno de los
escenarios de riesgo externos, podría impactar negativamente en las
expectativas y decisiones de inversión locales.
En lo interno, el Informe resalta un
riesgo respecto de la evolución de la inversión, en particular por la
posibilidad que sea menor a la proyectada dada la mayor incertidumbre del
escenario externo y los diversos costos asociados a la tramitación de los
proyectos de inversión.
Finalmente, el Presidente del BCCh destacó
que la economía mundial vive un momento delicado, donde se combina una fase de
declinación del ciclo con una alta incertidumbre política en las principales
economías.
Los mercados han encontrado alivio en el
cambio de orientación de la política de los principales bancos centrales, pero
esta puede ser un factor de riesgos si genera un exceso de confianza que
después no se valida.
En esta perspectiva, planteó que nuestro
país cuenta con potentes amortiguadores, como la flotación cambiaria, la
profundidad del mercado financiero y el anclaje de expectativas. También
dispone de espacio para robustas respuestas de política, particularmente de la
política monetaria.
“El Banco Central está preparado para
enfrentar nuevos desafíos, tenemos la capacidad para identificar cambios
relevantes y reaccionar con la rapidez necesaria. Estos son atributos que hemos
ido fortaleciendo con el tiempo y que debemos mantener frente a nuevos
desafíos”, añadió.
Al concluir su presentación, Marcel
recordó que el ámbito específico de acción del Banco Central, es la
macroeconomía y, en particular, el control de la inflación y el resguardo de la
estabilidad financiera. En este sentido, precisó que la política monetaria
puede proveer un amortiguador adicional ante shocks externos, pero no puede
blindar completamente a la economía.
“Es importante que entendamos el foco del
compromiso del Consejo: mantener una inflación baja y estable, como el
principal aporte que la institución realiza al bienestar de los chilenos. La
estabilidad que ello aporta al país, debería facilitar el aporte de otros actores
al mismo propósito final”, señaló.