¿Estamos en presencia de un futuro
monopolio en la industria del entretenimiento? Especialistas abordaron el
impacto, lo que conlleva, el proceso que viene y diversas aristas luego que el
gigante de las plataformas llegara un acuerdo de adquisición con la mítica
franquicia.
El 05 de diciembre de 2025 el mundo del
entretenimiento no fue el mismo cuando Netflix anunció la adquisición de Warner
Bros.
Hoy, en enero del 2026, ambos
conglomerados anunciaron la modificación de su acuerdo, convirtiéndolo en una
transacción íntegramente en efectivo. Todo, en medio de una arremetida tan
agresiva como poco realista de Paramount.
"La Junta Directiva de WBD
continúa apoyando y recomendando unánimemente nuestra transacción, y confiamos
en que ofrecerá el mejor resultado para los accionistas, los consumidores, los
creadores y la comunidad del entretenimiento en general", declaró Ted
Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix.
Así, esta adquisición deberá pasar por
diversas aprobaciones regulatorias por parte de las autoridades antimonopolio,
donde se espera un cierre formal de la operación entre finales de 2026 y
mediados de 2027.
Además de todo el catálogo de películas
como "Harry Potter" o las de "DC Cómics" tipo "The
Batman" o "Superman", el acuerdo incluye el servicio streaming
HBO Max.
¿Cuál es el alcance de esta compra y sus
futuras consecuencias? “El principal alcance de la potencial compra sería una
concentración bastante importante en el mercado del video en línea bajo demanda
(VOD).
Si
se llega a concretar, esta unión implicaría la suma de más de 400 millones de
suscriptores globales, aparte de una enorme biblioteca de contenidos”, sostuvo
Ricardo Ramírez, académico de la Escuela de Periodismo de la Usach.
Para el especialista en televisión,
algunos analistas han estimado que esta combinación podría implicar el control
de entre el 30 y 40 % del mercado de streaming en Estados Unidos. “Esto, en
términos antimonopolio, es una concentración muy alta.
No podría, eso sí, necesariamente ser
catalogado como un monopolio, pues continúa existiendo la competencia por parte
de otras compañías y plataformas de streaming, como Disney+ y Prime Video”,
apuntó a Diario Usach.
Sin embargo, se mostró cauto: “lo anterior
no implica que esta no sea una situación alarmante, porque sin duda implica que
esta compañía estaría en una posición dominante muy importante en el área del
entretenimiento audiovisual”.
Misma mirada que compartió Leonardo
Cabezas, académico del Departamento de Bachillerato en Ciencias y Humanidades
de la Universidad de Santiago.
“Los riesgos para la competencia son que
Netflix puede elevar los precios de las suscripciones y tener mayor poder para
negociar con distribuidores e intérpretes. También, puede afectar negativamente
tener menor diversidad de productores independientes, a quienes se les hará más
difícil negociar con una superpotencia del streaming”, dijo.
Riesgos y efectos positivos
Para Ricardo Ramírez de la Escuela de
Periodismo de la Universidad de Santiago, los riesgos de esta compra se
vislumbrarían en la reducción de la competencia.
“Esto implica que muchos creadores,
estudios y productoras más pequeñas podrían perder ofertas competitivas para
vender sus proyectos. De la misma manera, cines y organizaciones de
distribuidores han advertido que esta unión podría llevar a menos estrenos en
cine y una distribución más enfocada en streaming”.
Desde la otra cara de la moneda, Leonardo
Cabezas comentó que “un efecto positivo para consumidores podría ser tener
catálogo de obras, centralizado en una sola plataforma. Que iría a aliviar la
creciente molestia y desidia de las múltiples suscripciones que existen en la
actualidad”.
Bajo este escenario, ahora solo queda esperar que se concrete y oficialice la compra, situación que todavía está lejos de ocurrir.
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