martes, 20 de noviembre de 2018

Economía chilena crece 2,8% en un año

No muy buenas noticias trajo la publicación de la Cuentas Nacionales por el Banco Central para la economía chilena en el tercer trimestre.

A un magro aunmento aumento anual de 2,8%, tras aumentar 5,4% el trimestre anterior, se observó una reducción en las exportaciones netas producto de un mayor dinamismo en las importaciones (8,4%) que en las exportaciones (1,7%); la cuenta corriente fue deficitaria en US$3.395 millones, lo que equivale a 4,9% del PIB (gráfico 1); con ello se acumuló un déficit de 2,3% del PIB en un año.

También la balanza comercial presentó un déficit marginal de US$6 millones, reflejo del dinamismo de las importaciones y de una variación prácticamente nula de las exportaciones y la economía chilena registró una posición deudora neta con el resto del mundo de US$77.461 millones, equivalente a 27,3% del PIB.

Ello se desprende de la publicación de las Cuentas Nacionales por parte del Banco Central de Chile.

 Con tres días hábiles menos que el tercer trimestre del año 2017, el efecto calendario resultó igual a -0,4 puntos porcentuales.

Desde la perspectiva del origen, se observaron incrementos en todas las actividades a excepción de minería. Destacaron en términos de incidencia los servicios personales y, en menor medida, comercio y servicios empresariales. En tanto, la actividad agropecuario-silvícola destacó por su dinamismo.

Por su parte, las cifras ajustadas estacionalmente1/ dieron cuenta de un incremento de 0,3% del producto interno bruto (PIB) con respecto al trimestre anterior. La mayor contribución se registró en minería, seguida de transporte y servicios personales. Compensaron en parte lo anterior el suministro de electricidad, gas y agua (EGA) y la industria manufacturera.

Respecto del gasto, al igual que el trimestre anterior, el PIB se vio impulsado en términos anuales por la demanda interna, alza que fue compensada en parte por una caída en las exportaciones netas. La demanda interna registró un dinamismo menor al trimestre anterior (4,6%; 6,1% en el segundo trimestre). Al igual que en el primer semestre, ésta se vio impulsada por el consumo de los hogares y, en menor medida, por la inversión. El gasto en consumo creció un 3,5% liderado por los hogares, donde destacó el gasto en servicios y en bienes durables.

Por otro lado, el alza registrada en la inversión fue liderada por un aumento en la formación bruta de capital fijo (FBCF); en particular, destacó el componente de maquinarias y equipos. En tanto, la variación de existencias alcanzó una razón acumulada en un año de 1,1% del PIB a precios del año anterior.

En particular, las internaciones de productos metálicos, maquinarias y equipos y de productos químicos y combustibles destacaron por sus incidencias. En tanto, dentro de las exportaciones destacaron los mayores envíos de alimentos y frutas.

En términos desestacionalizados, la demanda interna cayó 0,6% con respecto al segundo trimestre, explicada por la variación de existencias. Lo anterior fue en parte compensado por el consumo de hogares y la FBCF.

El ingreso nacional bruto disponible real creció 1,4% tras hacerlo en 4,8% el trimestre anterior. En este resultado influyó principalmente la caída en los términos de intercambio, la que fue parcialmente compensada por mayores transferencias desde el exterior. El efecto del ingreso neto de factores del resto del mundo fue marginal en el período.

El ahorro bruto total ascendió a 23,7% del PIB en términos nominales, compuesto por una tasa de ahorro nacional de 18,8% del PIB y un ahorro externo de 4,9% del PIB, correspondiente al déficit en cuenta corriente de la Balanza de Pagos.

Por otra parte, en línea con la política de revisiones de las cuentas nacionales, la tasa de crecimiento del PIB se corrigió al alza en 0,1 puntos porcentuales en el primer trimestre y no presentó revisiones en el segundo trimestre.

El déficit de la Cuenta Corriente fue consecuencia de un saldo negativo de la renta y, en menor medida, de la balanza comercial de bienes y servicios.

La balanza comercial presentó un déficit marginal de US$6 millones, reflejo del dinamismo de las importaciones y de una variación prácticamente nula de las exportaciones. El desempeño de las primeras se explicó por aumentos de volumen y precios, destacando las internaciones de automóviles y el precio de los combustibles, respectivamente. Por su parte, las exportaciones se vieron afectadas por el menor precio del cobre.

La cuenta financiera mostró un endeudamiento neto con el resto del mundo, lo que correspondió a entradas de capital por US$5.012 millones. La cifra se explicó principalmente por las transacciones de la banca, que retornó depósitos desde el exterior, tomó préstamos y emitió bonos en el extranjero.

Por otra parte, la economía tuvo una posición de deudora neta por el endeudamiento de la cuenta financiera y la depreciación de las monedas respecto del dólar lo que significó un deterioro de US$5.963 millones respecto del trimestre previo.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Banco Central monitorea estabilidad financiera de Chile.


El Banco Central de Chile presentó hoy el Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del segundo semestre de 2018, en el que señala que, si bien el sistema financiero y los sistemas de pagos internos y externos no han registrado eventos de disrupción importantes, existen algunos desarrollos que requieren ser monitoreados como pueden ser, un potencial cambio abrupto en las condiciones de financiamiento externo, las menores holguras de capital de la banca local y el crecimiento del crédito no bancario sin información consolidada sobre endeudamiento.



Entre las amenazas para la estabilidad financiera, siguen destacando aquellas que se vinculan a un ajuste abrupto de las condiciones de financiamiento externas, aunque Chile cuenta con importantes mitigadores como, por ejemplo, un marco de flexibilidad cambiaria que permite absorber adecuadamente los shocks externos.



También, indica que los ejercicios de tensión que se aplican a la banca local (para cuantificar cómo resistirían, por ejemplo, a un eventual deterioro severo de la actividad económica) han mostrado que tiene capital suficiente para afrontarlo. Pero advierte que, durante los últimos años, las holguras de capital se han ido reduciendo y que su recuperación bajo la implementación de la nueva Ley General de Bancos es un tema prioritario.



Respecto de empresas locales, el Informe señala que, si bien en general no se observan vulnerabilidades financieras relevantes, se configura una potencial vulnerabilidad en el grupo de empresas con inversiones en economías emergentes —como Argentina y Brasil— que podrían verse afectadas por cambios en la situación económica de dichos países. No obstante, su impacto potencial sobre el sistema financiero es muy limitado, dado el bajo endeudamiento de estas compañías con la banca local.



Consigna además que los indicadores financieros de los hogares no han mostrado mayores cambios, y que entre 2014 y 2017 el número de familias con deuda se redujo. A pesar de ello, el hogar representativo del grupo de familias que mantienen deudas, aumentó su nivel de endeudamiento, así como también su carga financiera. Ello se explica, principalmente, porque dicho hogar pasó a tener deuda hipotecaria y por aumentos en la deuda rotativa.



Un punto al que hace referencia el IEF es al crecimiento de las colocaciones de oferentes de crédito no bancario (casas comerciales, cajas de compensación, cooperativas de ahorro y crédito, entre otras). Señala que es algo que se debe monitorear dado que al no existir información de deuda consolidada los niveles de riesgo en el otorgamiento de créditos pueden no ser adecuadamente considerados. Hace notar también que estos oferentes han aumentado su endeudamiento con la banca.



El IEF incluye un capítulo temático sobre el mercado inmobiliario residencial, sector cuyos desarrollos pueden tener implicancias para la estabilidad financiera, como se ha comprobado en otros países.



En este mercado, interactúan múltiples actores económicos como empresas inmobiliarias, constructoras, hogares y bancos y el financiamiento hipotecario bancario ha cobrado mayor relevancia en los últimos 15 años y que, en el mismo período, los precios de la vivienda han crecido en torno al 5% real anual.



Lo anterior, porque el crecimiento del volumen, precios y crédito en este mercado ha estado en línea con el desarrollo económico del país, sin que exista evidencia de desequilibrios relevantes desde un punto de vista financiero. Se destaca en los últimos años el crecimiento del mercado de arriendos y por ello, el aumento de la inversión minorista en bienes raíces es un tema que amerita un mayor seguimiento dados los potenciales riesgos derivados de variaciones tanto en la tasa de vacancia, como en los precios de vivienda.



  En torno a la Ciberseguridad y la estabilidad financiera, el IEF plantea que existen desafíos para los reguladores como perfeccionar el marco regulatorio y de supervisión en esta materia; mejorar el seguimiento y monitoreo de riesgos y evaluar si las capacidades de supervisión son adecuadas o debieran ser perfeccionadas o se debieran crear algunas nuevas. También, insta a que las entidades financieras del sector privado revisen de manera permanente si los riesgos a los que están expuestos están bien administrados.



Por el lado de la evolución del endeudamiento de los hogares según la Encuesta Financiera de Hogares (EFH), el Informe señala que hay un aumento en el porcentaje de hogares con ahorro y una reducción del porcentaje de aquellos con deuda, al mismo tiempo mostró un aumento significativo en los niveles de endeudamiento y carga financiera de los hogares con deuda. También menciona, que se registraron incrementos en los problemas de pago de deudas no hipotecarias y tarjetas de crédito y que estos elementos configuran un escenario en el cual los hogares afectados han visto reducidos sus márgenes financieros.



En cuanto a las asimetrías de información en el mercado del crédito hipotecario, se indica que la ausencia de un sistema consolidado de información crediticia, dificulta la identificación y análisis de riesgo, en particular de aquellos deudores que mantienen obligaciones con más de un oferente de crédito. Lo anterior, significa que quienes simultáneamente mantienen obligaciones con oferentes de crédito que no comparten información de deuda, tienen mayor probabilidad de incumplimiento y esto se produce por una evaluación crediticia parcial.



Por otro lado, el Informe plantea la importancia de que se continúe desarrollando el mercado de pagos minoristas y que la eliminación de fricciones, que potencialmente dificulten la implementación del Modelo de 4 Partes, sería un paso importante en esa dirección. Agrega que, sin embargo, ello requiere necesariamente que los distintos actores privados agoten las instancias para resolver estas potenciales fricciones.



Por último, el IEF señala que la preparación, discusión y aprobación de la Ley General de Bancos es un importante paso en la modernización de la regulación bancaria. Agrega que, no obstante, se abren desafíos considerables para su implementación, entre los que se cuentan la integración exitosa entre la SBIF y la CMF, el desarrollo de nuevas metodologías para medir activos ponderados por riesgo y las regulaciones para la emisión de cuasi capital (acciones preferentes y bonos perpetuos), entre otros.



Por otra parte, tras esta nueva ley, se estima relevante avanzar en una discusión sobre el marco de resolución bancaria y el desarrollo de un sistema de seguro de depósitos apropiado para el sistema.



El IEF, que se publicó en el sitio web del Banco Central www.bcentral.cl tiene como propósito dar a conocer semestralmente los sucesos macroeconómicos y financieros recientes que podrían incidir en la estabilidad financiera de Chile y responde a uno de los mandatos establecidos en la Ley Orgánica Constitucional de esta institución, que es el de velar por el normal funcionamiento de los pagos internos y externos.


martes, 13 de noviembre de 2018

Exportaciones de fruta chilena a Indonesia volverán a ingresar por puerto de Yakarta gracias a reconocimiento de sistema de inocuidad chileno


Un anhelo largamente esperado por la industria frutícola nacional se concretó luego de que el gobierno de Indonesia comunicara al Ministerio de Agricultura -a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG)- el reconocimiento del sistema de inocuidad de Chile para la exportación de fruta fresca, lo que, en término prácticos, permitirá que los envíos de uvas, manzanas, arándanos, cerezas, kiwis y peras chilenas que vayan a ese mercado asiático ingresen nuevamente a través del puerto de Yakarta.  

 Es así, como tras varios años de trabajo conjunto entre el Ministerio de Agricultura, el SAG y representantes de los gremios frutícolas, el gobierno de la nación asiática a través de la Indonesian Agriculture Quarantine Agency (IAQA), promulgó un decreto que aprueba el reconocimiento de inocuidad de Chile para estas 6 frutas, que ahora podrán entrar por el puerto de Tanjung Priok, y no los de Surabaja y Belawan, que se encontraban a más de mil kilómetros de distancia de los principales centros de comercialización de la fruta.

El mencionado documento entró en vigencia el pasado 6 de noviembre de 2018 y permanecerá activo por 3 años, hasta el 6 de noviembre de 2021, renovándose 6 meses antes de su vencimiento.

 El Ministro de Agricultura, Antonio Walker, se mostró muy satisfecho con la noticia, señalando que “la situación en la que nos encontrábamos en Indonesia para el comercio de la fruta fresca chilena afectaba seriamente nuestra competitividad, por el mayor costo logístico del transporte y del almacenamiento, además, del efecto sobre la condición de la fruta, porque existía un mayor tiempo de viaje para llegar al consumidor.

Esta es una gran noticia para nuestros exportadores, porque Indonesia tiene la cuarta mayor población del mundo, con más de 260 millones habitantes, y junto a su creciente desarrollo económico, se ha transformado en un interesante mercado para nuestras exportaciones de fruta fre
sca”.

 Por su parte, el Director Nacional del SAG, Horacio Bórquez, explicó que “la verificación de la condición de Chile como país libre de mosca de la fruta, o Ceratitis capitata, fue uno los puntos que al principio verificó Indonesia.

Fue así como una delegación de IAQA, nos visitó y revisó los protocolos que se mantienen a través del programa Mosca de la Fruta, interiorizándose sobre nuestros sistemas de trampeo, los métodos de detección y los planes de manejo ante posibles brotes.

En forma paralela, el SAG avanzó en el reconocimiento del sistema chileno de inocuidad de alimentos por parte de Indonesia, y a partir de este logro se establece la reapertura del puerto de Yakarta, lo que resulta sumamente positivo para nuestro sector exportador, ya que reconoce las garantías que Chile otorga en cuanto a la sanidad e inocuidad de las frutas que producimos y exportamos”.



El presidente de la Asociación de Exportadores, ASOEX, Ronald Bown, señaló que “estamos contentos de recibir esta positiva y esperada noticia para los exportadores de frutas, así como también felicitamos el trabajo de nuestras autoridades al respecto; un trabajo en el cual hemos colaborado activamente”.

Bown recordó que “lograr que las exportaciones chilenas pudieran ingresar por el Puerto de Yakarta fue un proceso que duró más de 8 años, obteniéndose mayores avances en este último periodo, luego que en julio de 2018 un grupo de inspectores de IAQA visitaran Chile para conocer su sistema de inocuidad”. 

Durante la temporada 2017-2018, Chile exportó 7.339 toneladas de frutas frescas a Indonesia, siendo las principales especies: uva de mesa (94,4% del total) y kiwis (5,1%).




viernes, 2 de noviembre de 2018

El comercio exterior de América Latina y el Caribe crecerá en medio de tensiones globales


El valor de las exportaciones regionales de bienes crecerá 9,7% en 2018, con lo que se acumularán dos años de recuperación tras el marcado descenso registrado entre 2012 y 2016, de acuerdo con las últimas proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) divulgadas hoy en Ciudad de México.

Este incremento se descompone en un alza de 7,6% en los precios y de 2,1% en el volumen, señala la CEPAL en su informe anual “Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2018”, presentado en conferencia de prensa por la Secretaria Ejecutiva del organismo regional de las Naciones Unidas, Alicia Bárcena.

Pese al alza observada, el volumen de las exportaciones de la región crecería menos de la mitad que el de los envíos del conjunto de las economías en desarrollo que, según las proyecciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC), se expandiría un 4,6%, advierte la CEPAL en la publicación que analiza el impacto que el divergente crecimiento global y las tensiones comerciales causan en el comercio de la región.

Las importaciones regionales de bienes también se recuperarán en 2018 por segundo año consecutivo: su valor aumentaría 9,5%, pero, a diferencia de lo que ocurre con las exportaciones, crecerían más en volumen (4,9%) que en precio (4,6%).

La evolución del comercio exterior de la región en 2018, además de ser un reflejo del nivel de la actividad económica de cada país, estará determinada por la estructura de las canastas de exportación e importación, así como por la demanda externa de los principales socios comerciales.

En América del Sur, por ejemplo, el crecimiento esperado de las exportaciones (10,2% en valor) responde íntegramente al aumento de los precios de los productos básicos, especialmente del petróleo y los minerales y metales. Algo similar ocurre en el Caribe, cuya alza (12,1%) está fuertemente influida por los mayores precios del petróleo y el gas exportados por Trinidad y Tobago.

En el caso de México, el aumento del volumen y el incremento de los precios contribuirán en proporciones similares a la expansión de las exportaciones (9,5% en total en valor).

Por último, en Centroamérica, el crecimiento proyectado de los envíos (3,6%) se explica totalmente por el aumento del volumen exportado, ya que los precios de la canasta exportada caerán levemente (-0,8%), debido a los descensos registrados en productos como el azúcar y el café.

Los envíos manufactureros de México y Centroamérica se ven favorecidos por el dinamismo de la demanda en los Estados Unidos.

En lo que respecta a los principales socios comerciales de América Latina y el Caribe, los envíos a China, que se componen casi íntegramente de materias primas y manufacturas basadas en recursos naturales, registrarían la principal alza (28%) en 2018.

 Esta situación refuerza la especialización exportadora de productos primarios de la región, especialmente de América del Sur. En contraste, las exportaciones a la propia región y a los Estados Unidos, que se caracterizan por un mayor contenido de manufacturas, crecerían a tasas significativamente más bajas (12% y 7,1%, respectivamente).

En cuanto a las importaciones, aquellas procedentes de China -el segundo país de origen de las importaciones de la región, tras los Estados Unidos- son las que presentan también el mayor dinamismo y se componen casi en su totalidad de manufacturas que compiten con la producción regional en varios rubros.

El informe publicado, explica que las actuales tensiones comerciales entre Estados Unidos y China tienen como telón de fondo la disputa por el liderazgo económico y tecnológico mundial, así como el debate sobre la coexistencia de distintos estilos de desarrollo.

Según CEPAL, en el corto plazo estas tensiones podrían tener un impacto positivo en las exportaciones regionales, pero una mayor escalada proteccionista acarrearía serios riesgos para la economía mundial y, por ende, también para la región.

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, resaltó que “la integración regional resulta indispensable para avanzar en la diversificación de las exportaciones y en la transición hacia una canasta exportadora más intensiva en conocimiento, considerando el elevado contenido industrial del comercio intrarregional y su importancia para las pymes exportadoras”.

“Es necesario intensificar los esfuerzos dirigidos a construir un mercado regional integrado dado el contexto de ralentización del crecimiento, salida neta de capitales y creciente proteccionismo al que se enfrenta la región, que probablemente se agudice en 2019”, agregó Bárcena.

En el segundo capítulo del informe, la CEPAL indica que la región en su conjunto es una exportadora neta de minerales y metales, con un 8% de participación en las exportaciones mundiales de este sector. Sin embargo, sus envíos se caracterizan por un bajo grado de elaboración.

La participación de las materias primas en las exportaciones de minerales y metales de la región (actualmente 37%) casi se duplicó en los últimos 20 años debido, en gran medida, a la demanda de China y el resto de Asia.

Esta situación es preocupante, dice la Comisión, debido a los conocidos problemas asociados a la dependencia de la exportación de productos básicos mineros, como la vulnerabilidad de las exportaciones, el crecimiento económico y los ingresos fiscales ante las fluctuaciones de precios; la escasa agregación de valor y diversificación hacia nuevos productos y servicios; y los diversos tipos de daños ambientales.

Finalmente, en el tercer capítulo se analiza el potencial del comercio electrónico transfronterizo para dinamizar y diversificar las exportaciones regionales. La región ha aumentado rápidamente su consumo de productos importados mediante plataformas electrónicas extranjeras, pero no aumenta en igual medida la exportación de productos por este medio.

La participación de América Latina y el Caribe en el comercio electrónico transfronterizo mundial aumentaría de 2,6% en 2014 a un 5,3% en 2020, según el informe.

Para promover el comercio electrónico en la región, la CEPAL plantea impulsar el mercado digital regional; promover la digitalización y simplificación del financiamiento para el comercio; modernizar las aduanas y los servicios postales; y reducir los costos de los pagos transfronterizos en línea.


lunes, 29 de octubre de 2018

Desarrollo, integración e igualdad deben ser las respuestas de Centroamérica al complejo contexto global

La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, afirmó hoy que la respuesta de Centroamérica al complejo contexto global debe ser guiada por los principios de la búsqueda de la igualdad, una mayor eficiencia productiva y el reforzamiento de la integración, todo ello en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos.
La alta funcionaria de las Naciones Unidas dictó una conferencia magistral en el marco del coloquio “Centroamérica y México en la encrucijada hoy”, organizado por la CEPAL, El Colegio de México y el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).
Junto a Alicia Bárcena inauguraron el encuentro Silvia Giorguli, Presidenta de El Colegio de México; Maximiliano Reyes, en representación del Secretario Designado de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, y Vinicio Cerezo, Secretario General del SICA.
Durante su exposición, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL afirmó que América Latina y el Caribe debe profundizar en la integración regional frente al complejo contexto global con el fin de reducir la exposición al creciente proteccionismo, avanzar hacia una alianza productiva subregional y apoyar la diversificación y agregación de valor a las exportaciones.
Para ello, dijo, es crucial avanzar en la facilitación del comercio y reducir barreras no arancelarias, mejorar la calidad de la infraestructura, impulsar la creación de nuevas capacidades científicas y capacitar en recursos humanos para aprovechar las oportunidades de la revolución tecnológica.
Añadió que “los países deben invertir en capital humano, reducir las brechas en educación formal que se transmiten entre generaciones, dando un salto fuerte hacia la educación terciaria. Debemos eliminar las barreras en el acceso a la salud que reducen la productividad y la esperanza de vida”, señaló.
La máxima representante de la CEPAL recordó que las principales causas de la migración en los países del istmo centroamericano, básicamente El Salvador, Guatemala y Honduras, son la falta de empleo o la crisis económica en su lugar de origen, los ingresos muy bajos y/o las malas condiciones de trabajo, la violencia o inseguridad y, en menor medida, los motivos familiares como la reunificación.
En ese sentido precisó que, con 47,8 millones de habitantes -alrededor del 7,4% de la población total de América Latina-, América Central registró en el último quinquenio un crecimiento anual promedio del 3,9%, superando el 0,8% del promedio regional. Sin embargo, los niveles de pobreza siguen siendo extremadamente altos, principalmente en zonas rurales, con cifras que alcanzan al 76,1% de la población en Guatemala, al 65% en Honduras y al 50,1% en Nicaragua.
En materia de desigualdad, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL puntualizó que el quintil más rico de la población en Centroamérica se propia del 47% del ingreso. Asimismo, un centroamericano del decil más rico obtiene entre 20 y 70 veces más ingresos que uno del decil más pobre.
En materia de empleo, Alicia Bárcena señaló que hoy más de 600 mil jóvenes centroamericanos buscan ingresar al mercado del trabajo, pero solo se generan alrededor de 250 mil empleos formales nuevos.
Ante esta realidad, una de las opciones es la migración. Se estima que cerca de 250 mil centroamericanos emigran de sus países. Más de la mitad son jóvenes, algunos de ellos menores de edad, afirmó la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.
“Pretendemos crecer para igualar e igualar para crecer y que la integración sea un motor, que se identifiquen áreas de expansión, que se diversifique con innovación tecnológica, que haya política fiscal que frene la evasión y lograr que haya una sostenibilidad ecológica y ambiental como límite estratégico para la inversión, la innovación y la producción”, agregó.
“Hay una oportunidad de desarrollo, de integración con igualdad”, concluyó.
En el marco de su participación en el coloquio, Alicia Bárcena presentó el libro “Desarrollo, integración e igualdad: la respuesta de Centroamérica a la crisis de la globalización”, publicación con la que la CEPAL busca contribuir al debate y presentar un diagnóstico que abarca las dimensiones macroeconómicas, del desarrollo productivo y tecnológico, el comercio internacional, el panorama social, la realidad demográfica y el cambio climático.

domingo, 28 de octubre de 2018

Una reducción de hasta 99% de las emisiones y los desechos industriales plantea informe de ONU Medio Ambiente

Repensar cómo fabricamos los productos industriales y cómo lidiamos con ellos al final de su vida útil podría proporcionar importantes beneficios ambientales, sociales y económicos, según un nuevo informe del Panel Internacional de Recursos de ONU Medio Ambiente realizado en Yokohama, Japón.

Si los productos se volvieran a fabricar, se reacondicionarán de forma integral, se repararán y se reutilizaran, la cantidad de materia prima nueva necesaria podría reducirse significativamente en 80-98% para la fabricación, 82-99% para una restauración completa y 94-99% para reparaciones.

Según el informe publicado hoy, en el marco del Foro Mundial de Economía Circular que tiene lugar en Yokohama, Japón, la adopción de estos "procesos de retención de valor" también podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en algunos sectores entre 79 y 99%.

La retención de valor en todo momento de los productos, componentes y los recursos está en el corazón de la llamada “economía circular”, es decir, una economía que apuesta a los residuos cero. Al contrario, la economía lineal consiste en “tomar, producir, desechar”.

Los sectores examinados en el informe del Panel son piezas de automóviles, maquinaria de descarga pesada (por ejemplo, excavadoras) y equipos de impresión industrial. Pero hay también un potencial significativo más allá de estos sectores.

Hoy, dos tercios de nosotros vivimos en ciudades, y tomamos de la naturaleza los materiales que necesitamos para construir hogares, escuelas, hospitales, carreteras, sistemas de transporte y fábricas. La urbanización, junto con una clase media en crecimiento, ha aumentado la demanda de bienes de consumo.

En el siglo XX, excavamos, cortamos, perforamos o cosechamos 34 veces más materiales de construcción, 27 veces más minerales, 12 veces más combustibles fósiles y 3,6 veces más biomasa que en los años anteriores.

"Estamos utilizando los recursos del planeta a un ritmo más rápido de lo que se pueden reponer, al tiempo que contaminamos nuestros mares, el aire y el campo con los desechos derivados de nuestros hábitos de consumo", dijo Erik Solheim, Director Ejecutivo de ONU Medio Ambiente.

 "Este informe nos muestra cómo podemos mantener el crecimiento económico al mismo tiempo que preservamos nuestro medio ambiente cambiando nuestros hábitos a nivel industrial", añadió Solheim.

La adopción de procesos de retención de valor puede ser beneficiosa para los gobiernos, la industria y los clientes. Los gobiernos tendrían menos desperdicios con los cuales lidiar y podrían generar empleos verdes y estimular el crecimiento económico; la industria podría reducir los costos de producción, evitar las limitaciones de recursos en el crecimiento del negocio y abrir nuevos segmentos de mercado; en tanto que los clientes podrían beneficiarse de precios más bajos para productos restaurados.

Actualmente, la "remanufactura" representa solo 2% de la producción en los Estados Unidos y 1.9% en Europa, lo que refleja las grandes oportunidades para desarrollar estos mercados.

Si bien no existe una receta única para todos, cuando se aplica de manera estratégica y sistemática, la adopción de procesos de retención de valor puede acelerar el movimiento de un país hacia una economía circular: aumentar la producción, sin aumentar los impactos ambientales negativos. 

sábado, 27 de octubre de 2018

Llaman a profundizar la integración y cooperación regional

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), reiteró hoy su llamado a profundizar los esfuerzos de integración y cooperación regional para implementar con éxito la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en el actual contexto global marcado por cambios geopolíticos, tensiones comerciales, creciente desigualdad, migraciones masivas hacia los países desarrollados, impactos de la revolución tecnológica y efectos del cambio climático.

Una mayor integración y cooperación en América Latina y el Caribe permitiría fortalecer el comercio intrarregional, reducir los riesgos financieros (incluidos los relacionados con el clima), combatir de mejor forma la evasión fiscal y los fondos ilícitos, cerrar brechas en materia tecnológica y de innovación, invertir en infraestructura y conectividad digital, asegurar una migración segura y promover un gran impulso ambiental en las economías, señaló Bárcena este viernes durante el Diálogo de los Secretarios Ejecutivos de las Comisiones Regionales con el Segundo Comité del 73 período de sesiones de la Asamblea General, celebrado en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. 

Si se robustecen los mecanismos de integración y cooperación regional, enfatizó Bárcena, se podría avanzar en integración productiva y diversificación y sofisticación de las exportaciones, reducir la vulnerabilidad de las economías a los precios de las materias primas y al proteccionismo, promover la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas, construir un mercado único digital y desarrollar centros tecnológicos regionales y subregionales para fomentar industrias verdes, por nombrar algunas ventajas. 

Además de actuar como moderadora en su calidad de Coordinadora de las Comisiones Regionales, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL intervino en el debate junto con Vera Songwe, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para África (CEPA), quien participó de forma virtual; Olga Algayerova, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para Europa (CEPE); Kaveh Zahedi, Secretario Ejecutivo Adjunto de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (CESPAP); y Mounir Tabet, Secretario Ejecutivo Adjunto de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental (CESPAO). 

Durante su presentación, titulada “Integración y cooperación regional: bases de la Agenda 2030”, Alicia Bárcena señaló que “la creciente desigualdad es uno de los principales desafíos a nivel mundial.  Esto obliga a los países a abordar de forma conjunta los aspectos económicos y los temas transfronterizos que afectan la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los cuales buscan, entre otras cosas, erradicar la pobreza y reducir la desigualdad en todas sus formas”. 

Durante su intervención, Bárcena destacó a Centroamérica como un modelo de integración energética y pidió cooperar con los países del Caribe para aliviar su deuda pública y ayudarlos a construir resiliencia ante el cambio climático. 

La máxima representante de la CEPAL también se refirió a los esfuerzos actuales por repensar los alcances del desarrollo y la naturaleza de la cooperación internacional, así como al liderazgo de la Comisión en el debate sobre el concepto de “desarrollo en transición”, que busca responder a las necesidades de los países que alcanzan mayores niveles de ingreso pero que aún enfrentan desafíos estructurales que les impiden alcanzar un desarrollo sostenible con igualdad.

Bárcena enfatizó que las necesidades particulares asociadas al desarrollo de los pequeños Estados insulares del Caribe, los países sin litoral y los países de ingresos medios de la región llaman a generar nuevos enfoques y herramientas innovadoras de cooperación, incluyendo la cooperación Sur-Sur y triangular, en complemento de los instrumentos más tradicionales. 

En América Latina y el Caribe, dijo, es imprescindible cambiar los contaminantes patrones actuales de producción y consumo; aumentar la productividad y reducir las brechas tecnológicas y la heterogeneidad productiva mediante políticas industriales activas; mejorar la calidad de las instituciones y combatir la corrupción, terminando con la cultura del privilegio; y construir sistemas de protección social universales. 

“Los países de América Latina y el Caribe han hecho grandes esfuerzos por integrar los ODS en los planes y programas de desarrollo nacionales; el gran reto ahora en adelante es avanzar en los medios de implementación, especialmente en materia de financiamiento”, advirtió Bárcena. 

En las intervenciones posteriores de los países, los representantes de América Latina y el Caribe agradecieron la labor de la CEPAL como centro de pensamiento regional y como Secretaría Técnica de plataformas intergubernamentales relevantes como el Foro de los Países de América Latina y el caribe sobre el Desarrollo Sostenible, creado como mecanismo regional para el seguimiento y examen de la implementación y seguimiento de la Agenda 2030, así como del Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, conocidos como Acuerdo de Escazú, firmado hasta ahora por 15 países de la región, por nombrar algunos.

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